Pues soy la chófer de Arturo, ni más ni menos. La parada del bus está cerquísima de nuestra casa, pero hoy llovía a cántaros, así que de nuevo, cogimos el coche. Llegamos a la parada, estaba el bus, bajamos del coche, le llevo con el paraguas, se sube, ni un beso.....
Se sienta en el lado de la ventanilla que daba a la calzada, así que yo solo le veía porque llevaba el gorro de papá noel puesto.
El bus esperaba a ver si llegaba algún niño más. Una niña me hace un gesto como que Arturo se bajaba del asiento. Subo al bus, y viene por el pasillo, sonriente, con cara de estar maquinando algo..... Me agarra, me da un beso, me dice adiós con la mano y me empuja fuera del bus. Y me quejé y se tronchaba de la risa. Vamos todo el remordimiento que tenía de no haberse despedido es que había perdido una oportunidad para fastidiarme....
Por la tarde nos fuimos de paseo a un centro comercial. Quedamos con los abuelos. Arturo estuvo metiendo el dedo en el escaparate de un yorsike. Sorprendente, porque desde el verano tiene un miedo a los perros tremendo. El pobre perrillo no sabía ladrar, y más que morderle el dedo se lo chupaba, y Arturo se tronchaba de la risa. Se lo pasó bomba. Dudo que se lo pasase igual si el perro estuviese suelto, saltando a su alrededor...
El caso es que el otro día mi padre en una tienda le enseñó pájaros, y el interés de Arturo es meter el dedo en la jaula. Hasta ahí bien, el problema es cuando intenta meter el dedo en la jaula de un loro, por ejemplo...
En el centro comercial nos encontramos con Antía, y después con Lucía, dos niñas del otro colegio. Arturo alucinado le dio muy contento un beso a Antía. A Lucía no pudo, porque él estaba en un carrusel y ella en el castillo de bolas, pero sí se saludaron y Arturo se rió bastante cuando se dió cuenta de quién era.
También vimos a los Reyes Magos. Arturo alucinó. Se colgó de mi madre, (no fue capaz ni de protestar, totalmente flipado) pero enseguida bajó al suelo, pidió el bajar, caminó unos pasos para verlos más de cerca, les chocó los cinco y acarició al camello. Siii porque estos reyes iban de paseo con camello incluído. Supergracioso. Arturo con los ojos como platos.
Solo ha ido una vez a la sala de juegos de ese centro comercial, pero hoy en cuanto vio dónde estaba, enfiló, primero a la juguetería, y después a la sala de juegos, al carrusel. A mi me marea hasta mirar, pero él dentro tan contento.
En fin, como dijo hoy mi madre, !se está haciendo muy descarado, y qué bien le viene!.
Por ejemplo, en esa sala de juegos había una casita de plástico !impensable que Arturo la abriese y entrase si hay niños alrededor, y menos con niños dentro!. Pues hoy lo hizo, hace tiempo que hace ese tipo de cosas, pero ésto le llamó la atención a la abuela.
Se sienta en el lado de la ventanilla que daba a la calzada, así que yo solo le veía porque llevaba el gorro de papá noel puesto.
El bus esperaba a ver si llegaba algún niño más. Una niña me hace un gesto como que Arturo se bajaba del asiento. Subo al bus, y viene por el pasillo, sonriente, con cara de estar maquinando algo..... Me agarra, me da un beso, me dice adiós con la mano y me empuja fuera del bus. Y me quejé y se tronchaba de la risa. Vamos todo el remordimiento que tenía de no haberse despedido es que había perdido una oportunidad para fastidiarme....
Por la tarde nos fuimos de paseo a un centro comercial. Quedamos con los abuelos. Arturo estuvo metiendo el dedo en el escaparate de un yorsike. Sorprendente, porque desde el verano tiene un miedo a los perros tremendo. El pobre perrillo no sabía ladrar, y más que morderle el dedo se lo chupaba, y Arturo se tronchaba de la risa. Se lo pasó bomba. Dudo que se lo pasase igual si el perro estuviese suelto, saltando a su alrededor...
El caso es que el otro día mi padre en una tienda le enseñó pájaros, y el interés de Arturo es meter el dedo en la jaula. Hasta ahí bien, el problema es cuando intenta meter el dedo en la jaula de un loro, por ejemplo...
En el centro comercial nos encontramos con Antía, y después con Lucía, dos niñas del otro colegio. Arturo alucinado le dio muy contento un beso a Antía. A Lucía no pudo, porque él estaba en un carrusel y ella en el castillo de bolas, pero sí se saludaron y Arturo se rió bastante cuando se dió cuenta de quién era.
También vimos a los Reyes Magos. Arturo alucinó. Se colgó de mi madre, (no fue capaz ni de protestar, totalmente flipado) pero enseguida bajó al suelo, pidió el bajar, caminó unos pasos para verlos más de cerca, les chocó los cinco y acarició al camello. Siii porque estos reyes iban de paseo con camello incluído. Supergracioso. Arturo con los ojos como platos.
Solo ha ido una vez a la sala de juegos de ese centro comercial, pero hoy en cuanto vio dónde estaba, enfiló, primero a la juguetería, y después a la sala de juegos, al carrusel. A mi me marea hasta mirar, pero él dentro tan contento.
En fin, como dijo hoy mi madre, !se está haciendo muy descarado, y qué bien le viene!.
Por ejemplo, en esa sala de juegos había una casita de plástico !impensable que Arturo la abriese y entrase si hay niños alrededor, y menos con niños dentro!. Pues hoy lo hizo, hace tiempo que hace ese tipo de cosas, pero ésto le llamó la atención a la abuela.




Me encantó lo del saludo, me hace reír, los chicos son pícaros x naturaleza, jeje. Besos!
Eso de meter el dedo a los animales me recordó a cuando mi hija gateaba. A casa venía de vez en cuando un gato siamés callejero muy mimoso y agradecido, y un día me encuentro a Andrea metiéndole el dedo en el ojo al gato!!
Arturo progresa muchísimo!! con tanta gente como hay ahora, que hasta uno mismo se marea!!
Abrazos
Olé por ese descarado! Dí que sí,que en esta vida hay que ir con descaro o nos toman el pelo y és que tu Arturo sabe lo que hace.
Me encanta leerte,el desparpajo con que cuentas vuestro dia a dia...me llenas de ilusión y de esperanza por ver avances de Natalia,más todavía en temporaditas en las que ando con los ánimos bajo cero,como casi estoy ahora.
Un abrazo fuerte y gracias por compartir con nosotros esas alegrías que te da Arturo...son aparte de tus alegrías las alegrías de muchas personas que os leemos emocionadas.
Un beso,guapa.
Diego de bebe se dejaba picotear los dedos por unas gallinas que estaban en una jaula en casa de un familiar (algo momentaneo ojo); las gallinas no le picoteaban duro al principio, pero creo que fueron aumentando la fuerza hasta que le hicieron llorar, ahora ni se le ocurrer jijiji.
Me encanta y alegra muchisimo todos estos avances!!!
Pablo tenia pasion por los perros hasta que un buen dia uno le mordio de tanta pasion que le puso y desde aquella nunca mas es ver un perro y salir corriendo ahora porque esta grande pero cuando era mas pequeño se me subia al colo y se agarraba a mi cuello temblando ,ten cuidado Esther esta bien que tenga confianza pero tiene que aprender que tambien ahi" peligro" Arturo es listo espero que no tenga mala experiencia.Besosss
Ana, no te preocupes. Gracias al perro de la vecina (sin comentarios) Arturo tiene terror. En cuanto ve uno corre, y solo toca a los del centro ecuestre, y si le insistimos. Pero este le tenía la gracia de estar encerrado.
Gracias a todas, me encanta leer vuestros comentarios.
Esther
Feliz Año NUevo, cuando puedas pasate por el blog de Jazmin hay un premio para ustedes, besos
Hola Esther!!!!
Quería desearles un feliz 2010!!!
Qué sea otro año lleno de logros, picardías y felicidad!!!
Besos
Fabi