Arturo vino a casa el viernes con la tarjeta de haber trabajado mal. Llevaba un par de días un poco revueltos en el cole, y en una de las dos sesiones del viernes con su PT estuvo haciendo el vago de forma soberana, así que le sacaron la tarjeta roja. Es la primera vez este curso.
Traer la tarjeta roja a casa supone para Arturo un agobio (jejeje, ya tenemos ensayada la técnica, de cuando no quería trabajar con Ana). El viernes no quería ni verla. Llegué a casa de mis padres (yo ya sabía lo que había dentro...) me pongo a deshacer su mochila, y monto el numerito...Arturo qué es esto? Donde pone Arturo?(señala su foto) ¿trabajaste mal? (señala el picto de mal...) esto está muy mal Arturo, hay que trabajar y portarse bien etc.... Mira que Sefi y Lidia nos cuentan todo. Y al rato, toma Arturo, llévale la tarjeta al abuelo, a ver que le parece...(y le cae el correspondiente rapapolvo), lo mismo con la abuela, y por supuesto se levanta su tita de la siesta y otro numerito. Así que al pobre le salía humo por las orejas, pero aguantaba el tipo.
El postre se lo dejé para hoy por la noche. Abri la mochila delante de él y de su padre, y le doy la tarjeta a Arturo diciendo en alto ¡¡uyyyy!!!! Diego si Arturo no te contó una cosa...y le digo a Arturo que le dé la tarjeta a su papá.
De nuevo "leyó" la tarjeta. Y muy bien. Diego le preguntaba ¿cómo trabajaste? Arturo señalaba mal. Y Diego le dijo que no se podía volver a repetir. Eso si...enseguida se subió encima de su padre a darle besos...no sabe NAAADAAAA.
Traer la tarjeta roja a casa supone para Arturo un agobio (jejeje, ya tenemos ensayada la técnica, de cuando no quería trabajar con Ana). El viernes no quería ni verla. Llegué a casa de mis padres (yo ya sabía lo que había dentro...) me pongo a deshacer su mochila, y monto el numerito...Arturo qué es esto? Donde pone Arturo?(señala su foto) ¿trabajaste mal? (señala el picto de mal...) esto está muy mal Arturo, hay que trabajar y portarse bien etc.... Mira que Sefi y Lidia nos cuentan todo. Y al rato, toma Arturo, llévale la tarjeta al abuelo, a ver que le parece...(y le cae el correspondiente rapapolvo), lo mismo con la abuela, y por supuesto se levanta su tita de la siesta y otro numerito. Así que al pobre le salía humo por las orejas, pero aguantaba el tipo.
El postre se lo dejé para hoy por la noche. Abri la mochila delante de él y de su padre, y le doy la tarjeta a Arturo diciendo en alto ¡¡uyyyy!!!! Diego si Arturo no te contó una cosa...y le digo a Arturo que le dé la tarjeta a su papá.
De nuevo "leyó" la tarjeta. Y muy bien. Diego le preguntaba ¿cómo trabajaste? Arturo señalaba mal. Y Diego le dijo que no se podía volver a repetir. Eso si...enseguida se subió encima de su padre a darle besos...no sabe NAAADAAAA.
A parte de esto, pasamos un fin de semana tranquilo. Arturo hoy por la mañana se fue de paseo con los abuelos, y nos lo raptaron hastas las siete de la tarde. Mi hermana le ha comprado una especie de erizo de goma, muy blandito, que cuando lo tiras al suelo se enciende. El caso es que de agarrarlo (si querer) Arturo le arrancó algunas púas.
Le dice mi madre: uy! verás cuando venga la tita, se va a enfadar, que te compra el erizo y tú lo estás rompiendo... Ni corto ni perozoso coge una a una las púas del sofá, las chupa y las intenta pegar.. !!por tres veces que le dijo mi madre, hizo lo mismo!!. Mi madre se tronchaba de la risa.



