Os damos la bienvenida al blog de nuestro hijo. Arturo es un niño de siete años alegre, observador, pícaro, embaucador...

Le exhibición de la guardia civil.....

Ayer viernes a las cuatro de la tarde, en el Coliseum había una exhibición de la guardia civil. Allí nos fuimos, el ANPA del cole nos facilitó entradas. A priori, a Arturo le encantaría, no hay cosa que le guste más que un coche de la guardia civil.

Bajamos del coche, Arturo vio dos caballos grandísimos con dos guardias con uniforme de gala, y en el cielo se oía un helicóptero, que enseguida localizó. El aparcamiento con bastantes coches patrulla, y por allí bastantes guardias vestidos de verde.

Arturo con los ojos como platos, me mira, se rie y aplaude. Entramos al vestíbulo, y bien. Cuando llegamos al graderío y Arturo vio el tumulto, me agarró fuerte la mano, pero no lloró y caminó rapidito.
Conseguimos un buen sitio en las gradas, justo enfrente de donde saldrían los coches, los caballos etc...Nos sentamos y nos tocó esperar unos veinte minutos. Al principio, bien, después empezaron a subir la música y Arturo se empezó a poner nervioso. Pero podíamos aguantar la situación...El remate fue que empezó la exhibición y Arturo se dio un susto de muerte.
Comenzaron con una simulación de un secuestro, y empezaron a oirse tiros, gente gritando con megáfonos, grupos especiales en la pista con armas, escudos, hombres descendiendo desde el techo con cuerdas...y un furgón con sirenas y hombres encima....Fuff! Arturo muerto de miedo...y arrancó a llorar fuerte y fue imposible consolarlo. Se abrazaba a mi muerto de miedo. Aguantamos la mitad de la siguiente actuación, (una banda de música) a ver si se calmaba, pero la cosa iba a peor, así que nos fuimos.

Salimos y nos fuimos al aparcamiento, y llorando a lágrima viva le llevé a ver los furgones aparcados y los caballos, para intentar que no fuese una experiencia totalmente negativa. Veía los caballos y yo le preguntaba, dónde están los caballos? los señalaba...y yo, mira ese es grande, ese es pequeño, ese es blanco...etccc...y venga a llorar.Los guardias nos abrieron la valla y nos dejaron entrar a acariciar a los caballos. Me dijeron que no los acariciaría, de lo que lloraba. Qué va!. En cuanto se acercó y soltaron a un caballo y el caballo giró la cabeza para oler a Arturo, Arturo le acarició el morro.

Después nos fuimos a un centro comercial que hay al lado, y le invité a una coca-cola y compramos las zanahorias para Pipi. Aún estaba un poco llorica, pero mejor. Después nos vinieron a buscar los abuelos y fuimos a hipoterapia. Paramos antes en el parque, porque nos sobraba tiempo.

Llegamos a hipoterapia, y Arturo se había quedado dormido en el coche. Le despertamos y bajó contento. Entramos y no vio a Carmen (estaba en la oficina) y había una niña esperando para montar (tendríamos que esperar una media hora), empezó a llorar desconsolado, no hubo manera de contentarlo.

Así que dejamos las zanahorias y nos fuimos. Fuimos a casa de los abuelos, cenó (nos costó lo nuestro) cogimos nuestro coche y a casa.

3 Responses so far.

  1. mamiago says:

    si esque estos polis son unos peliculeros... pobre mi niño

  2. En fin....menudo disgusto que se llevó...

  3. Como lo siento ya va a tener otra oportunidad, besos