Os damos la bienvenida al blog de nuestro hijo. Arturo es un niño de siete años alegre, observador, pícaro, embaucador...

Arturo vuelve mañana.

Qué alegría me llevé cuando leí el comentario de Maru, la monitora de Arturo en el último campamento. Repetiremos y repetiremos, pues se lo ha pasado muy bien, y me ha gustado mucho el trato de los monitores. Maru se acercó a preguntarme ¿en qué necesitas que insistamos? Fundamental, me parece fundamental que se interesen en qué hay que "darle caña". Me encantaba llevarle al campamento y que me echase, o que en cuanto veía la fila, allí iba con todos los niños, o verlo salir sin que nadie le supervisase especialmente, en fila con todos, marcando el paso, mientras que todos cantaban y marcaban el paso al ritmo de una canción. Así es como tiene que ser: COMO TODOS.
Arturo se ha pasado estos días descalzo, haciendo casi nudismo, y todo el día en la piscina, o debajo de los aspersores del jardín de mi tía.
Hay que fastidiarse, no da ni a los pies ni a las manos, su interés está en sumergirse, con los ojos abiertos y sin gafas (no las quiere). Mi madre dice que se sumerge y que hay como unos veinte centímetros de agua por encima...
Llegan mañana, estoy como loca por verlo, estamos como locos, la verdad.
Aunque su padre no sé...jejeje, Arturo llenó de nuevo el subufer de coches y canicas, y a su padre le tocó operación rescate.
Mi madre me dijo que antes de anoche, estaban cenando, y Arturo ya "pasado de vueltas" se dedicaba a hacer como que tiraba las sillas al suelo, y miraba a ver si le reñían. Del "como sí" pasó al sí.
Si le reñían, él renegaba y además seguía...Así que optaron por ignorarle. Sorpresa: Arturo paraba, pero para ir a pegarles y así llamar su atención...