Os damos la bienvenida al blog de nuestro hijo. Arturo es un niño de siete años alegre, observador, pícaro, embaucador...

El resto de la semana

De nuevo, hemos sobrevivido. Llegamos al viernes agotados, pero llegamos...jejje.
El miércoles por la tarde, a última hora, vinieron los abuelos a traernos las botas de Arturo, para ir al cole al día siguiente. Bajamos a la calle, y Arturo fue corriendo al coche de los abuelos. Los abuelos nos dieron la vuelta a la manzana, y cuando bajamos Arturo se fue directo a mi coche (aparacado en la calle) y agarraba la manilla de la puerta, le dije: no, que vamos a casa...
Entró al portal protestando, decía oi oi oi y resoplaba !pobre, su gozo en un pozo!.
Ayer sí durmió en casa de los abuelos, porque yo tenia que ir a primera hora a hacerme unos análisis de sangre y su papá entra antesa trabajar, así que Arturo contentísismo.
Ayer tuvimos sesión con Ana, como todos los jueves. Como le dije a Ana, volvió a entrar solo, una vez que "decide" que puede hacer algo, lo hace y lo mantiene en el tiempo. Es como que de repente decidió : entro solo, y además trabajo, y cosas que era imposible, pero literalmente imposible que hiciese sino estábamos Ana y yo casi con el "látigo", de repente empezó a hacerlas solo, o en el peor de los casos con una mínima ayuda, voluntariamente. Esto de un día para otro. Pasamos de ser imprescindibles dos personas, a ir como poco a poco como la seda.... Trabajó mucho así que Ana nos dió una lista de felicitaciones muy muy larga.
Arturo sigue encantado con su boca, sobre todo con su lengua, la estira, la coloca, prueba entonaciones, posiciones. Ahora está con la sílaba TO, pero estira la lengua, cierra la boca, con la lengua fuera, y pronuncia la silaba. A mi me resulta complicadísimo. Esas mismas pruebas tan complicadas las hace para decir PUPA, en esas estamos.
Ah! fue al cole todo orgulloso con su biografía. El martes por la tarde, estuvo poniendo las pegatinas, pero muy cansado.Así que el miércoles por la mañana, antes del cole, le lei su parte, y le encantó, hay que ver cómo repasó las hojas...